lunes, 22 de julio de 2013

Vía Crucis de periodista de La Nación: en busca de Francisco.

Un conmovedor calvario vivió la periodista Elisabetta Piqué en su DEBER de informar a los lectores de LN sobre la visita del Papa a Brasil.

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Gracias a dios, finalmente tuvo una merecida recompensa. Albricias.

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5 comentarios:

donchango dijo...

Viajaron todos metidos en una jaula pero el señor santo Papa les regalo el biuti algo de Frette que se lo metieron en el bolsillo. Un milagro.

Manfred Pichota dijo...

Ese beauty algo hace olvidar cualquier inclemencia. Es así.

Tilo, 72 años dijo...

¿Ser periodista la hace merecedora a ser tratada de manera especial? Cualquiera que haya efectuado un vuelo prolongado en clase turista ó económica VIAJA HACINADO y casi sin poder acomodar las piernas y comiendo cualquier cosa durante horas. Que se queje a los dueños de los medios para los que trabaja para que le compren el boleto en primera clase ó clase negocios y que se deje de joder.
Y conste que hacer un viaje aéreo de ese tipo sigue siendo TODO UN PRIVILEGIO ya que la mayoría de los más de 7.000 millones de habitantes del globo no voló ni volará JAMAS, a menos que sea a causa de una explosión.

Saludos

Iris van Kirsten dijo...

No hay periodista que se resista a la tentación de convertirse en protagonista de la noticia, desplazando incluso al papa.

Manfred Pichota dijo...

Tal cual. Pero incluso en La Nación recibió comentarios devastadores. Tuvieron que esconder un poco la nota para que no la sigan destruyendo a la buena de Elisabetta.