jueves, 17 de noviembre de 2011

Una Mercedes de gente.

Hace un tiempo destacábamos el particular fenómeno de quienes miden cantidades de personas -asistentes a manifestaciones, votantes, muertos- en términos de "estadios de fútbol". Hoy nos encontramos con el caso mas específico de quien todo lo calcula en relación con la cantidad de habitantes de la ciudad de Mercedes, como si el parangón fuera a iluminar mágicamente una información que hasta el momento resultaba incomprensible. Aunque la comparación parezca rara, puede llegar a comprenderse en el caso de alguien que nació, vive y jamás salió de Mercedes. Pero cuando empieza a hablar de brazaletes y de nazis nos convencemos de que el tipo está efectivamente desquiciado.

7 comentarios:

iris dijo...

Lo de los "estadios de fútbol" forma parte del "sistema periodístico de unidades"
Aquí algunas de la Unidades:
Longitud: Autobuses
Altura: Rascacielos
Diámetro (cuando es pequeño): Cabellos humanos.
Diámetro (cuando es grande): Portaaviones
Superficie (cuando es pequeña): Cabezas de alfiler
Superficie (cuando es grande): Campos de fútbol
Volumen: Piscinas olímpicas
Energía: Bombas de Hiroshima
Fuente

iris dijo...

La comparación con los nazis es simplemente un delirio de su autor.

Manfred Pichota dijo...

Muy bueno, Iris. ¿Quién se cree que es el tipo este para modificar un SPU tan sólido?

Larabi dijo...

yo me conformo con tener una Mercedes de amigos.

Manfred Pichota dijo...

¿Y se acuerda del nombre de todos? Una Mercedes de memoria tiene usted, Larabi.

Gringoviejo dijo...

Le confieso que pensé que se trataba de una coupé de la famosa marca alemana y que la comparación hacía referencia a la calidad y no a la cantidad.Estoy cada vez mas embrollón,ya se,no me lo diga.
Lo mas pior de todo,por decirlo así,es que no se puede identificar al autor de los mayores disparates de la nota esa;¿Será Pedro Reig o será Aumedes el mas delirante?

Manfred Pichota dijo...

Ahora que lo dice, el buen Aumedes -es él, Pedro Reig no pincha ni corta- podrìa haber metido el tema Mercedes (la marca) para enlazar Mercedes (la ciudad) con los nazis y
evitar así la solución de continuidad que hace que algunos pícaros se rían de su bienintencionado ejemplo.